miércoles, 6 de abril de 2011

Isidoro Galisteo, de Úbeda, Jaén

     Siempre lo digo: "Si he de admirar a alguien, que sea de quien ya esté muerto". Cada vez que menciono esta frase, recuerdo a los pocos seres humanos que por su trayectoria admiro: Mozart, Puccini, Verdi, Da Vinci o Marx... Groucho Marx -no el otro-. Tal vez, más adelante, agregue alguien más (estoy deseando que fallezca Vangelis para incluirlo en tan selecto grupo).

     Por alguna razón, mi forma de entender la vida, impide que idolatre a algún coetáneo. Será mi estúpida teoría de que nadie debe es inferior a nadie (ni siquiera ante Dios), que vea de la misma manera a mi vecina la de los rulos que al jugador mejor pagado del fútbol mundial. No dejan de ser dos personas cuyos destinos han sido bien diferentes (aunque intelectualmente puedan asemejarse).

     Hoy haré una excepción, y me atrevo a decir que admiro con fervor a una persona a la que he conocido por el único programa de televisión que sigo a diario: "Saber y ganar". Sí, ese programa que presenta un tal señor Hurtado que nunca envejece y que presenta al protagonista de este texto como: "Isidoro Galisteo, de Úbeda, Jaén".

     A priori, no dejaría de ser como otro gran concursante como Roberto Sánchez o Ana Pérez, enciclopedias andantes, humildes (porque el que es inteligente y seguro de sí mismo, es todo, menos fanfarrón).

     Isidoro Galisteo, ha sido eliminado hoy del concurso. Lo realmente sorprendente es que me ha conmovido su marcha, seguramente había empatizado mucho con él, no sé si por su acento jienense, parecido al mío murciano, o porque -y según he podido ver en datos relacionados con el concursante- no tiene estudios superiores, es autodidacta, y me voy reflejado en él.

     Todo es una cuestión de interés por el mundo que te rodea, bien sea por los libros, documentales o revistas de ciencias, etc. El saber no te lo da un diploma, es simplemente curiosidad, pero no por quién se ha acostado una colaboradora de un programa de corazón, sino por lo verdaderamente importante. Aunque la mentalidad estúpida que nos rodea siga pensando que el que tiene un título universitario: "Es más listo que el hambre".

     Deseo mucha suerte a mi amigo (y desconocido) Isidoro. Y si alguna vez, tuviera que tomarme un café con alguien, con cualquiera de los humanos que existen en este momento (incluyendo al mismísimo Barack Obama) elegiría a Isidoro Galisteo de Úbeda. Tendría mucho de que hablar y mucho de lo que aprender.

     Aunque con Vangelis tampoco me importaría, eso sí, a ver como le explico de que estoy deseando que estire la pata.

4 comentarios:

Michelle Katherine dijo...

Comparto tua dmiración por esa persona tan especial y admirable como es Isidoro. Una persona super humilde y con suficiente cultura para lograr una sana admiración
Gracias por tu spot escribes muy emotivo

Fugitivo dijo...

Gracias Michelle Katherine, si no recuerdo mal, ese mensaje lo escribí el mismo día que nuestro admirado concursante fue eliminado del único programa que sigo a diario desde hace años.
No sé, no me gusta juzgar sin conocer en persona a la gente, pero si mi intuición no me falla, Isidoro combina como nadie: Intelecto, humildad y simpatía.

Virtudes que hoy en día faltan por doquier.

Anónimo dijo...

Escribe al concurso y preséntate, los concursantes suelen salir encantados, por algo será.

JCarlos dijo...

De Úbeda ya han salido dos personas de similares características: Isidoro Galisteo y mi amigo Alberto Sanfrutos, a la par humildes y sabios. Yo también vivo ahora en Murcia aunque provengo de Úbeda. No estaría mal que compartiéramos un café para aprender todos un poco de ellos (yo invito). A cambio, ellos nos podrían enseñar un poco de la parte no turística de Úbeda ¿hace?