jueves, 21 de abril de 2011

Carta abierta a mi hija, mientras Madrid y Barça se disputaban una copa...

Segundo cumpleaños de Adriana

                                                                           Jueves, 21 de abril de 2011

    Pequeña hija, hoy has cumplido dos años, toda una eternidad para ti porque no deja de ser toda tu existencia, para nosotros, un pequeño fragmento de tiempo, al cual podríamos calificar como: “Los mejores años de nuestra vida”.

    Durante estos meses, hemos visto como has pasado de andar a trompicones a correr con cierta naturalidad, de balbucear sencillas sílabas a elaborar frases de más o menos complejidad. Has aprendido a hacer vida social con tus compañeros de guardería y a mostrar una sonrisa incluso en los momentos en los que no te apetece, y es que ¡ya sabes ser amable! Algo que no se puede decir de muchas personas adultas.

    En este tiempo, yo, tu padre, he escrito una novela de la cual estoy tremendamente orgulloso. De hecho, es lo segundo más importante de todo en lo que he participado en su creación (no creo que tenga que decirte qué es lo primero). Hemos pasado malos momentos en nuestra pequeña familia, confío en que no lo hayas notado, aunque puede, que este pasado verano la imagen de un progenitor barbudo, barrigón y de mirada ausente te preocupase de alguna manera. En verdad, deseo que no fuese así.

    En este año tu madre y yo hemos descubierto el yoga, el senderismo y a alternar los horarios del gimnasio para no descuidarte ni a ti, ni a nuestras obligaciones cotidianas. Pero de lo que más hemos aprendido es a relativizar las cosas, que las preocupaciones emergen y se hunden si sabes cómo enfocarlas o a aceptar que la vida es como es, al igual que las personas querida hija. No hay que darle más vueltas.

    Queremos que compartas con nosotros nuestras aficiones y sobre todo nuestra filosofía, y eso será cuestión de tiempo, siempre si tú quieres.

    Mientras tanto aprende, ríe y llora lo que te apetezca y cuando lo necesites, y sobre todo: Crece. Aunque no te des mucha prisa por ello, déjanos a tu madre y a mí que sigamos disfrutando de los mejores años de nuestra vida.


    Eres libre de ser lo que quieras, pero ante todo: sé feliz. Tus agradecidos padres.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Es una bonita carta.
Conserva este espacio para que Adriana pueda leerla cuando ya sepa, que total, como bien dices, eso está a la vuelta de la esquina, el tiempo vuela.
Me alegro mucho de haber entrado a ver tu blog.
Un abrazo fuerte de tu amiga Mamen

Fugitivo dijo...

Tengo este mismo texto sobre una foto reciente en un marco tamaño folio enmarcada desde anoche. El año pasado hice lo mismo con su primer cumpleaños. Supongo que tú sentirías algo parecido con Alicia. Muchos besos y a ver si en vez de firmar como Anónimo te haces seguidora. Un abrazo enorme.