viernes, 15 de junio de 2012

Dos años

Las Torres de Cotillas, 14 de junio


Ocurrió un lunes, tal día como hoy, del año 2010 cuando me sobrevino lo que podría considerarse como una estúpida revelación: Escribir una novela. Fue comenzar con un proyecto que se hallaba fraguándose en mi mente durante meses y no me dolieron prendas incluso en ponerme metas para cumplir dichas aspiraciones, tampoco tuve reparos en presentarme a los certámenes Primavera o Planeta con la certidumbre de que estar entre los finalistas sería una quimera. Quizá erré de impaciente, seguramente, pero quería demostrarme de lo que era capaz sin darme cuenta de que, como en los buenos guisos, todo es mejor si se hace a fuego lento.

Hoy, con la madurez que he ido acumulando en estos dos años de experiencia como «contador de historias», lo único que puedo decir con orgullo es que aquel proyecto que comenzó hace dos años se encuentra ahora a muy poco de culminarse y que en pocos meses saldrá a la luz. Su nacimiento podría equipararse, casi, a los de mis hijos, si bien su gestación ha sido mucho más de nueve meses.

Dos años para una persona que sólo escribe en sus ratos libres (que no son más de una hora al día, y unas cinco los fines de semana) es todo un logro para haber podido culminar con todo un proyecto literario si se tiene en cuenta de que la media que se invierte en darle forma a una novela en cuerpo y alma para un profesional —por lo que yo tengo entendido— es de tres años. O sea, que me puedo considerar afortunado por haber invertido sólo un par de años teniendo en cuenta el resto de ocupaciones profesionales y personales que no son pocas.

Y todo esto lo escribo por varias razones:

La primera es para quienes escucharon hace meses que estaba inmerso en un proyecto literario y que yo utilizaba como subterfugio para eludir compromisos sociales a los que por desgracia no he podido acudir.

La segunda es para quienes han colaborado en esta idea, los cuales han sido un pequeño grupo de allegados que me han apoyado, corregido, sugerido, etcétera. Nunca podré agradecerles con palabras todo lo que han contribuido en esta humilde obra personal. Y todavía hoy les exijo para que lean los manuscritos en un plazo determinado que imprimiré antes de publicar, para minimizar cualquier fallo gramatical (claro que con 120.000 palabras… algún lapsus calami existe).

Y la tercera es, efectivamente, una razón meramente promocional y cuya  campaña empieza hoy, todavía no sé en qué editorial voy a publicar mi primera novela si bien ya puedo anunciar su título: Mi hija y la ópera. Una obra escrita desde la imaginación que no posee ningún tinte autobiográfico —que hay quién se empeña entre mi grupo de lectores en buscar semejanzas entre mi vida y los personajes principales— y que tiene como único propósito entretener y conmover.

En definitiva, y por último, aunque ya les haré el pertinente agradecimiento cuando proceda, ¡por mi familia!, y en especial a mis dos hijos a los cuales he tenido que limitar mis horas de convivencia con el vano fin de que este sueño viera la luz algún día.
Y ése es un tiempo que nadie, nunca, podrá devolverme.

jueves, 10 de mayo de 2012

Villanueva del Río Segura

   Pocos lugares habitables de occidente existen en la actualidad que puedan hacer gala de atesorar calles en las cuales pueden escucharse los pasos del caminar sosegado de sus foráneos a plena luz del día.

   Uno de éstos sitios, está en las faldas de la —para mí, ya familiar— Sierra de Ricote. Villanueva del Río Segura es, efectivamente, una localidad tranquila, con miradores donde puede contemplarse el gran contraste de las tierras fértiles junto a las estériles construcciones que, en ocasiones, se han convertido en zonas inútiles. Consiguiendo, con ello, una atmósfera inusual donde todavía convive el transcurrir frénetico de los urbanitas que estamos de paso con el solemne entender de la vida —por ventura para ellos— que aún permanece anquilosado en la noche de los tiempos.

jueves, 12 de abril de 2012

Recital de poesía mañana a las 20:30h

  Os informo que mañana vienes, día 13 de abril, a las 20:30h estaré a la guitarra, acompañando la presentación del libro de Antonio Soto: «PUBIS PUBET». Evento presentado por mi buen amigo José Martínez Giménez el Lali.

   El lugar donde se llevará a cabo el acto es la Casa de la Cultura Pedro Serna en Las Torres de Cotillas (Murcia).

sábado, 28 de enero de 2012

Lunes, 20 de febrero

     La gran ventaja de tener un blog «familiar» es que me puedo permitir el lujo de invitar a todos los presentes a mi cumpleaños y, que además, tenga espacio de sobra para albergarlos.

     Sé que algunos estáis lejos y a eso hay que sumar que un lunes de invierno no es el día más propicio para acudir a una celebración, pero yo la propongo igualmente.

     Por tanto, el lunes 20 de febrero de 2012 a las 20:12h estáis invitados en mi casa a la celebración de mi trigésimo octavo año de existencia.

     Tanto si tenéis pensamiento de venir, como si no, siempre se agradece una respuesta. Un abrazo a todos.

P.D. Por cierto, desde que comenzó el año soy vegetariano y no tomo cubatas, ni otras bebidas alcohólicas de alta graduación (las destiladas), lo cual no es óbice para que se sirvan alimentos con carne o combinados de whisky.

miércoles, 4 de enero de 2012

Duerme, mi pequeño


    Querido Marcos, en los albores de este 2012 has nacido, y como si de un regalo se tratara, tu hermana mayor espera con papable júbilo a que te lleven a casa y ella pueda «cuidarte».

    Todo eso ocurrirá en el día de hoy, y en los próximos días, un gran número de allegados de tus padres pasarán a conocerte, y tus progenitores, te exhibirán como si acabaran de recibir un lujoso y delicado obsequio.

    Eres mucho más que eso: Eres una vida, y lejos de parecerte a tu padre, a tu madre o a tu hermana Adriana, te pareces a ti, porque como ser ya eres único e inimitable.

    Duerme pequeño, duerme todo lo que puedas, y nútrete bien, es fundamental para la vida. En realidad, lo demás tiene escasa relevancia, conforme vayas creciendo, esta sociedad tan enferma en la que vivimos intentará confundirte sobre lo importante que son algunas cosas: el dinero, el poder, la belleza...

    Sin ninguna intención de que adoptes una postura en contra de las frivolidades de este mundo, lo único que desea un exultante padre, unos cuantos años antes de que comprendas esta carta abierta: es que seas feliz.

    Tienes una familia que te ayudará a crecer física y emocionalmente. Y espero que el ambiente sea propicio para que puedas ser aquello que te propongas cuando llegue el día en el que puedas dirigir tu destino.

    Mientras tanto, duerme. Todavía queda un largo camino, al menos para ti; para mí será como un suspiro, espero disfrutar del trayecto por leve que me parezca.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Ricote

    Podría ser Ricote una de esas localidades en donde queda patente que puede perdurarse entre siglos sin apenas ver cambiadas sus angostas y sinuosas calles. De origen morisco, la población descansa a niveles desiguales de lo que muchos llamarían sierra de Ricote, y otros, valle con el mismo nombre.

    En un lugar donde nada más llegar dan la bienvenida al viajero por medio de un original cartel, se puede encontrar en el bien delimitado perímetro del pueblo un local llamado El Sordo que hará las delicias de los más exigentes paladares convirtiendo la visita a la población en algo digno de ser recordado para siempre.