Cuando me enteré de que el día dos de enero del presente año, no se permitiría fumar en los locales de hostelería, confieso que me alegré. Me sorprendió que en locales de copas y discotecas tampoco, lo cual no entendí (por aquello de que soy fumador social, o sea, de los que si fuma es junto a una copa y muy de vez en cuando). En cualquier caso, lo perdonaba, sobre todo porque hace meses que no visito ninguno de estos sitios. Ahora, los españoles tenemos gran capacidad para adaptarnos a una norma de este tipo (si lo comparo con paises donde tienen esta misma prohibición), y es por estos cambios de adaptación donde a lo mejor pienso que no deberia haberme alegrado tanto de que no se pudiera fumar en un bar. Sólo voy a contar mi experiencia, teniendo en cuenta que vivo en una localidad como Las Torres de Cotillas (más conocida como Torrenia), la cual, tiene dos factores que cabría destacar y ahora los detallaré: Primero, el buen clim...