viernes, 4 de marzo de 2011

Puliendo palabras

     Algo más de tres meses han pasado desde que terminé lo que ahora denomino "la primera versión" de MI HIJA Y LA ÓPERA, reconozco que me vi obligado a terminarla deprisa y corriendo para poder participar en el Primavera de Novela.

     Aquel objetivo pasó factura, sobre todo en el último tramo del manuscrito en el cual he detectado demasiadas imprecisiones gramaticales, especialmente en signos de puntuación.

     Ya es hora de ponerme manos a la obra con aquellas cosas que dejé en el tintero y algún tijeretazo que otro en los pasajes donde me dejé llevar por el ímpetu de rellenar capítulos. Mejoras que cambian sutilmente la trama.

     Agradeceré vuestro granito de arena a todos los que os habéis molestado en leer el manuscrito y pido disculpas porque en cierto modo, los cambios que voy a realizar, cambian la historia al punto que recomiendo que sea leída de nuevo. 

     Enviaré correo electrónico con cada capítulo terminado a todo aquel que lo pida, siguiendo el procedimiento que establecí cuando en verano comencé con este proyecto. Eso sí, con una condición: VUESTRA OPINIÓN.

     Gracias de antemano, vuestra aportación será siempre bienvenida, y por supuesto dejará huella en un proyecto en el cual comienza su toque final.

1 comentario:

Fugitivo dijo...

Si alguien me entregase el manuscrito con sólo una rectificación ya habría conseguido mi objetivo.