sábado, 2 de mayo de 2015

Fragmento del Capítulo 4, Acto I de Mi hija y la ópera

Lo que sucedió a continuación podría considerarse como una casualidad, aunque Andrés lo interpretó como una increíble y deliciosa coincidencia de las que ocurren una vez en la vida y a la cual hay que atribuirle un significado. Alzó la vista y distin­guió a lo lejos cómo la joven de cabello moreno que conoció el verano ante­rior se acercaba con distinción a la heladería. Venía acompañada de una señora mayor, ambas se acomodaron a la única mesa que quedaba libre. La observó con detenimiento, calibrando los pequeños cambios físicos que le había producido el último año, llegando a la conclusión de que sólo su piel es­taba más pálida; por lo demás, seguía irradiando el mismo glamour y belleza que en sus recuerdos.»

viernes, 1 de mayo de 2015

«La soledad, sumada a una perpetua resaca, le hacía reflexionar de manera diaria sobre su existencia. La tarde de un soleado domingo de agosto de 1975, después de varias noches de ajetreo, asomado en el balcón de su casa, escuchó una melodía que pro­venía de un piso cercano. Sonaba el aria de Nessun dorma de la ópera Turandot

Fragmento del Capítulo 3, Acto I de Mi hija y la ópera.

jueves, 30 de abril de 2015

«Aquel momento supuso un punto de inflexión en la historia de Andrés, cayó en la cuenta de que sólo hay una oportunidad para vivir la vida, lo que quedara después sería mármol, algunas flores marchitas y una frase dedicada por quien ha sobrevivido que, vanamente, intenta resumir toda una existencia.»

Extracto del Capítulo 2, Acto I de Mi hija y la ópera.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Carta abierta a mi prima Maribel

Estimada prima, supongo que nos veremos dentro de un rato pero me será imposible decirte nada y tan sólo podré consolarte con un abrazo. Por eso te escribo estas palabras a modo de carta abierta. Nada en la vida debe ser tan duro como sobrevivir a un hijo y ese durísimo trance lo estás sufriendo ahora. Creo que hablo en nombre de todos tus primos si te digo que estamos profundamente consternados. El 20 de septiembre de 2014 será una fecha que jamás olvidaremos y marcará el devenir de nuestra familia por esta tragedia tan difícil de superar. Siempre tendremos a Esteban Luján Martínez en nuestra memoria y, con ello, conseguiremos que su huella en la vida nos marque convirtiéndonos en mejores personas. Se nos ha ido un primo al que todos adorábamos, pero no se ha ido del todo porque seguiremos su ejemplo recordándole hasta el final de nuestros días. No soy la persona más apropiada para decir esto, pero pienso que tarde o temprano volveremos a estar con él. En cualquier caso, él ya está descansando y en paz, desligado de esta cruel e injusta vida que nos ha tocado vivir.

miércoles, 28 de mayo de 2014

UN CLIENTE, UN AMIGO

   Hace un par de décadas, cuando comencé en el mundo comercial escuché una frase de mi padre que he recordado como un lema. Resulta que un cliente que se estaba llevando una ganga quería hacer un último regateo arguyendo la amistad que tenía con mi padre a lo que éste le respondió «Es que todos mis clientes son amigos».


   Esta es una máxima que conoce cualquiera que regente un comercio de proximidad (lo que antiguamente se denominaba como “tiendas de barrio”).
   Yo, en la medida de lo posible, intento aplicarla en el día a día, al punto de que en ocasiones me han preguntado, por ejemplo, por qué voy a tal supermercado cuando en tal cadena sale más barato; a lo que yo siempre respondo “porque me conocen”. Y es cierto, que prefiero gastarme un par de euros más en un sitio donde me saludan por mi nombre que en un establecimiento donde con voz nasal y sin mirarme a los ojos me preguntan si poseo cierta tarjeta de descuento.
   Y es bastante inteligente esta postura porque este dinero que yo gasto, no sólo va a las manos de alguien que me lo puede agradecer (y no a las arcas de una multinacional), sino que también puede ser revertido, porque cuando este conocido necesite algo que yo pueda ofrecerle pensaré en mí y además tendrá dinero que gastarse en lo que yo pueda ofrecerle profesionalmente. O sea, un flujo lógico y JUSTO de la riqueza.
   En fin, termino toda esta perorata, con la frase que dio título al artículo, “Un cliente, un amigo” una reseña que muchas empresas hacen como propia y a la que yo voy a darle la vuelta: “UN AMIGO, UN CLIENTE”. Porque me veo en la situación de ser exigente con mis amistades y pedirles que si se consideran amigos míos que, al menos, me pregunten por los servicios de telefonía móvil que yo puedo ofrecerles así como otras cosas relacionadas con la telecomunicaciones (telefonía libre, accesorios, etcétera).

   Por si alguien no lo sabe, trabajo en FRUVISA COMUNICACIONES, distribuidor de Vodafone en la Región de Murcia y mi número de contacto es el 670324550. Yo personalmente trataré con todos aquellos que quieran mejorar en su relación con la telefonía; bien sea el dispositivo móvil, como el consumo, como el servicio, sea cual sea la compañía con la que esté en la actualidad.
Muchas gracias, amigos, porque al final, como dijo mi padre: si uno no le vende a sus amigos, ¿a quién le va a vender?

lunes, 24 de junio de 2013

Pliego

 
 

    Conozco un lugar, en el Norte de Sierra Espuña, llamado Pliego. De sinuosas calles y amplias plazas, ubicadas en los escasos lugares donde no se aprecia el desnivel de estar situado en las faldas de una montaña.

    Las casas con fachadas pintadas de varios colores en la zona más céntrica de la población no dejan de ser uno más de los muchos atractivos que posee esta localidad de inefable belleza.