miércoles, 13 de abril de 2011

Bolnuevo - Calnegre

     Ruta: Bolnuevo - Calnegre, ida y vuelta, unos veinticinco kilómetros en "llano" acompañados de la suave brisa marina, un sol que no te deja un minuto de clemencia y el murmullo de las olas en casi todo el camino....

     Independientemente de la variedad de paisajes que sólo puedes conocer andando, el senderismo tiene otras ventajas: conocer profundamente a aquellos con los cuales caminas.

     Al principio de la ruta, todo son palabras y conversaciones amables, como en los concursos televisivos de convivencia, después, comienza la realidad, el cansancio, la sed, las trascendentes decisiones de qué sendero tomar cuando las marcas que guían la travesía desaparecieron kilómetros atrás generan conflictos, discusiones sopesadas con el rigor de la improvisada intuición, acompañadas de fatiga y ansia por terminar el trayecto siempre con el ruido jadeante de las respiraciones y las piedras que resbalan ante las pisadas, algunas veces, las miradas, acaban siendo tan silenciosas como la meditación que tras varias horas uno termina realizando mientras anda.

     En el final, el haber culminado con éxito la expedición genera una serie de emociones y sensaciones que ahora sé lo que siente un escalador de una cumbre difícíl -salvando (claro está) todas las distancias-. Si a la satisfacción de sentir el objetivo cumplido le sumas una fría cerveza, descansado en la sombra amable de cualquier local, las endorfinas te hacen olvidar el sufrimiento y los malos momentos.

     Y es cuando miras a cada uno de tus acompañantes en esas conversaciones que mantienen entre ellos y de las que hace minutos que desconectaste y es cuando te das cuenta de que se está forjando una verdadera amistad.

     Invito a que os suméis a nuestras futuras rutas, creo que una excelente manera de hacer deporte, ver paisajes imposibles y sobre todo: de hacer verdaderos amigos. Ante las vicisitudes es cuando aparecen las verdaderas personalidades, entre cubatas: "todos somos de P.madre".

miércoles, 6 de abril de 2011

Isidoro Galisteo, de Úbeda, Jaén

     Siempre lo digo: "Si he de admirar a alguien, que sea de quien ya esté muerto". Cada vez que menciono esta frase, recuerdo a los pocos seres humanos que por su trayectoria admiro: Mozart, Puccini, Verdi, Da Vinci o Marx... Groucho Marx -no el otro-. Tal vez, más adelante, agregue alguien más (estoy deseando que fallezca Vangelis para incluirlo en tan selecto grupo).

     Por alguna razón, mi forma de entender la vida, impide que idolatre a algún coetáneo. Será mi estúpida teoría de que nadie debe es inferior a nadie (ni siquiera ante Dios), que vea de la misma manera a mi vecina la de los rulos que al jugador mejor pagado del fútbol mundial. No dejan de ser dos personas cuyos destinos han sido bien diferentes (aunque intelectualmente puedan asemejarse).

     Hoy haré una excepción, y me atrevo a decir que admiro con fervor a una persona a la que he conocido por el único programa de televisión que sigo a diario: "Saber y ganar". Sí, ese programa que presenta un tal señor Hurtado que nunca envejece y que presenta al protagonista de este texto como: "Isidoro Galisteo, de Úbeda, Jaén".

     A priori, no dejaría de ser como otro gran concursante como Roberto Sánchez o Ana Pérez, enciclopedias andantes, humildes (porque el que es inteligente y seguro de sí mismo, es todo, menos fanfarrón).

     Isidoro Galisteo, ha sido eliminado hoy del concurso. Lo realmente sorprendente es que me ha conmovido su marcha, seguramente había empatizado mucho con él, no sé si por su acento jienense, parecido al mío murciano, o porque -y según he podido ver en datos relacionados con el concursante- no tiene estudios superiores, es autodidacta, y me voy reflejado en él.

     Todo es una cuestión de interés por el mundo que te rodea, bien sea por los libros, documentales o revistas de ciencias, etc. El saber no te lo da un diploma, es simplemente curiosidad, pero no por quién se ha acostado una colaboradora de un programa de corazón, sino por lo verdaderamente importante. Aunque la mentalidad estúpida que nos rodea siga pensando que el que tiene un título universitario: "Es más listo que el hambre".

     Deseo mucha suerte a mi amigo (y desconocido) Isidoro. Y si alguna vez, tuviera que tomarme un café con alguien, con cualquiera de los humanos que existen en este momento (incluyendo al mismísimo Barack Obama) elegiría a Isidoro Galisteo de Úbeda. Tendría mucho de que hablar y mucho de lo que aprender.

     Aunque con Vangelis tampoco me importaría, eso sí, a ver como le explico de que estoy deseando que estire la pata.

domingo, 27 de marzo de 2011

Ojós

     Seguramente será un pueblo que se jacte de su escasa población, es el municipio de menos habitantes de toda la región de Murcia, no en vano, desconocido para muchos, es un sitio de ensueño para excursionistas foráneos.

     De pequeñas y sinuosas calles colmadas de macetas particulares que a tienen a bien apoyar con la vistosidad de sus plantas la elegancia del lugar.

     Lugareños amables a toda pregunta responden aparantemente sorprendidos quién sabe si por la inenarrable curiosidad de los que vemos el encanto en los parajes más recónditos.

     Es un localidad donde se escucha el río, y el ruido del agua -sea dulce o salada- siempre es un lujo: se viva donde se viva.

     ¡Hasta pronto, Ojós!

viernes, 11 de marzo de 2011

11 de marzo a las 19h30

RECITAL POESÍA

Día 11  Marzo de 2011, CENTRO DE LA MUJER / Bº SANTA EULALIA - MURCIA

19.30 HORAS, RECITAL POETICO CON MOTIVO DE LOS ACTOS DE CELEBRACIÓN 
DEL DÍA DE LA MUJER.

                                                POETA  CARLOS GARGALLO 

ACOMPAÑADO A LA GUITARRA POR  JOSÉ ANTONIO FRUTOS (FUGITIVO)

viernes, 4 de marzo de 2011

Puliendo palabras

     Algo más de tres meses han pasado desde que terminé lo que ahora denomino "la primera versión" de MI HIJA Y LA ÓPERA, reconozco que me vi obligado a terminarla deprisa y corriendo para poder participar en el Primavera de Novela.

     Aquel objetivo pasó factura, sobre todo en el último tramo del manuscrito en el cual he detectado demasiadas imprecisiones gramaticales, especialmente en signos de puntuación.

     Ya es hora de ponerme manos a la obra con aquellas cosas que dejé en el tintero y algún tijeretazo que otro en los pasajes donde me dejé llevar por el ímpetu de rellenar capítulos. Mejoras que cambian sutilmente la trama.

     Agradeceré vuestro granito de arena a todos los que os habéis molestado en leer el manuscrito y pido disculpas porque en cierto modo, los cambios que voy a realizar, cambian la historia al punto que recomiendo que sea leída de nuevo. 

     Enviaré correo electrónico con cada capítulo terminado a todo aquel que lo pida, siguiendo el procedimiento que establecí cuando en verano comencé con este proyecto. Eso sí, con una condición: VUESTRA OPINIÓN.

     Gracias de antemano, vuestra aportación será siempre bienvenida, y por supuesto dejará huella en un proyecto en el cual comienza su toque final.

sábado, 19 de febrero de 2011